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An Ethnographic Inventory

¿Qué es un inventario etnográfico?

xcol Inventory (el inventario xcol) es muchas cosas distintas al mismo tiempo. En una primera instancia xcol es un inventario de la inacabable invención que es consustancial a cualquier investigación etnográfica. El inventario documenta y cuida curatorialmente cuatro tipos de invenciones: invenciones relacionales producidas en el campo por antropólogos y sus acompañantes (dispositivos de campo, field devices); metodologías pedagógicas y espacios para el aprendizaje de la etnografía (formatos abiertos, open formats); intervenciones en el interior de la disciplina que están inspiradas en nuestros campos de estudio (intravenciones, intraventions); y experimentos en la práctica etnográfica (prototipos, prototypes).

La etnografía es un acto de invención. El inventario xcol toma como punto de partida que la etnografía es siempre un acto de invención: esto significa que los antropólogos (y las antropólogas también) inventan las relaciones que les permiten indagar con otras (otras gentes, otras personas). Lamentablemente, estas formas de inventiva rara vez son documentadas y compartidas. El inventario xcol busca documentar e inventariar los actos de invención que forman parte integral de las prácticas etnográficas. Invitamos a antropólogas y a sus acompañantes cercanos a sumarse a esta tarea de inventariado.

xcol es una indagación colectiva. Sabemos muy bien que los archivos son siempre mucho más de lo que parece a simple vista, por ello, el inventario xcol no es un mero repositorio. Lo planteamos como una investigación colectiva sobre los modos de indagación de la antropología, presentes, pasados, y por qué no, ¡futuros también! Siguiendo este objetivo, el xcol Inventory lo planteamos como una infraestructura que pretende: (1) cultivar la invención etnográfica, (2) conservar curatorialmente las invenciones que se han producido, y (3) animar y cuidar de la invención que podría ocurrir en el futuro.

Indagar siempre requiere improvisación. Cualquier antropóloga experimentada se ha enfrentado en su trabajo de campo a la desafiante circunstancia de forjar de la nada relaciones con completos desconocidos en contextos extraños. Para lograrlo, los antropólogos recurren a las formas de relacionalidad que ya conocen y a las guías y normas del método etnográfico que han aprendido, un conocimiento que, sin embargo, nunca es suficiente. Como cualquier antropóloga experimentada sabe bien, ni hay guiones para la vida social ni métodos suficientes para guiar la construcción de relaciones en el campo. Por tanto, las indagaciones antropológicas siempre exigen inventar los modos o la relacionalidad que les permita investigar con otras (sean quienes sean).

Etnografía más allá del “método”. La asunción de partida del inventario es que la etnografía además de un método puede ser concebida también como un acto de invención. El lenguaje de la creatividad, la improvisación y la invención rara vez forma parte de los relatos antropológicos que dan cuenta de la etnografía. El argumento que aquí responde a esa situación para plantear, en contraste, una concepción alternativa que pretende evidenciar la naturaleza creativa e improvisada que es constitutiva de la etnografía.

La etnografía ha sido históricamente inventiva. La inventiva que aquí señalamos no remite simplemente a la creación de algo nuevo (como a veces se puede entender) y tampoco es una llamada a reinventar la etnografía a través de la innovación. Al contrario, el punto de partida es que la práctica empírica de la etnografía ha sido siempre un ejercicio inventivo. Desde esta perspectiva, hacer trabajo de campo no es poner en práctica normas aprendidas o aplicar los métodos en los que nos hemos entrenado, todo lo contrario, el trabajo de campo está (y siempre ha estado) impregnado de gestos creativos e intervenciones inventivas. Esta es la razón por la que xcol busca documentar las invenciones presentes y pasadas.

Inspiración tomada de Roy Wagner. Reconocer la invención como parte integral de la práctica antropológica no es completamente nuevo para la disciplina. Roy Wagner propuso hace décadas que, más que descubrir las culturas que estudiaban, los antropólogos las “inventan”. La invención antropológica para Wagner tiene lugar en la actividad conceptual, en el proceso de análisis. Frente a esa visión, nuestra experiencia de campo (y la de muchos otros colegas), nos lleva a pensar en ampliar esta propuesta del quehacer antropológico. Además de la invención que se encuentra en las relaciones (narraciones) que resultan del campo, la situación empírica del trabajo de campo está imbuida siempre de una inventiva que es necesaria para producir las relaciones con nuestros interlocutores.

La etnografía es siempre inventiva. Como corolario del argumento anterior, el inventario plantea una concepción de la etnografía que reconoce la dimensión creativa que siempre es necesaria para disponer las condiciones sociales y materiales que permiten las indagaciones antropológicas. La etnografía es siempre un acto de inventiva relacional que se desarrolla en la situación empírica en la que participan los antropólogos. La invención a la que nos referimos pone de relieve la amplitud de recursos que los antropólogos han de movilizar en sus investigaciones empíricas.

Un inventario curatorial de la inacabable inventiva etnográfica. El inventario es una figura vecina del archivo, aunque en este caso se trata de un modo más mundano de preservar. Nos inspiramos aquí en nuestra colega Jara Rocha quien, junto con Femke Snelting, han descrito el inventario como una práctica colectiva que almacena, que requiere de cierta destreza práctica para cuidar lo inventariado con el objetivo de que sea usado posteriormente. Invocando el concepto de inventario etnográfico proponemos imaginar de manera alternativa la etnografía como inventario: un archivo de la inventiva sin fin que antropólogos (y otras etnógrafas) han desplegado en sus encuentros e investigaciones con otros.

¡Ha llegado la hora de inventa(ria)r de nuevo! Al iluminar el linaje creativo que siempre ha formado parte histórica de la etnografía, el inventario xcol busca conceptualizar de nuevo esta práctica empírica y, al mismo tiempo, destacar la orientación futura de la tarea de invent(ari)ar. Relegada a los márgenes por la antropología durante mucho tiempo, creemos que ha llegado la hora de inventariar la inventiva etnográfica.

Si tienes interés en colaborar, aquí te mostramos cómo puedes hacerlo.