31 Jan

Acompañantes: una antropología que piensa con otras

Encuentros RDTP (Revista de Antropología del CSIC)
9 de febrero de 18.00 – 21.00.
Intermediae (Matadero Madrid), Terrario.

Intervienen
María Isabel Jociles, Universidad Complutense de Madrid.
Sandra Fernández, Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Alberto Corsín Jiménez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Modera: Adolfo Estalella (CSIC).

Con la participación de los editores de RDTP, Pedro Tomé y Paco Ferrándiz (CSIC).

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El arte, la arquitectura y las ciencias sociales han visto en tiempos recientes en la colaboración una figura para renovar sus modos de hacer. La antropología no es diferente y desde la década de los ochenta ha enarbolado a menudo esta forma de relacionalidad como imperativo moral o vector político en su ejercicio de producción de conocimiento. La colaboración pareciera dotar de una legitimidad añadida a lo que en otras circunstancias constituye la práctica individualista del artista o la investigación solitaria de la investigadora social.

Propuestas como la antropología pública, implicada o activista señalan a la colaboración como fuente para la reforma disciplinar y la entienden de forma diferente. Las invocaciones a la co-autoría de la escritura argumentan que los textos elaborados con nuestras contrapartes permiten formas de representación dialógica, polifónicas y más ricas. En otras ocasiones es el trabajo de campo el lugar donde la colaboración permite el establecimiento de relaciones simétricas, la implicación con comunidades marginadas o con colectivos activos políticamente.

Queremos ensayar un registro diferente al moral, político o metodológico, para pensar en los ejercicios colaborativas, esos particulares modos de hacer antropología en los cuales uno (o una) se acompaña de otras. Queremos explorar la posibilidad de pensar en el acompañamiento como una figura epistémica, una forma de articular el oficio antropológico que se funda en el diseño de condiciones que permiten a los otros personarse en calidad de agentes teóricos y no simples informantes, contrapartes que ya no proporcionan únicamente datos empíricos sino que toman parte en la construcción conjunta de problematizaciones antropológicas.

Las problematizaciones son esas instancias que desestabilizan lo establecido, muestran una grieta en las verdades que se dan por sentado y nos ofrecen la posibilidad de imaginar y componer otros mundos. El conversatorio que proponemos explora el ensamblaje cuidadosos de sitios que nos permiten desmantelar conjuntamente las verdades que se dan por sentado. Nos interesa entonces pensar en el acompañamiento como un ejercicio de acondicionamiento de los requisitos espaciales, materiales y afectivos que permiten la construcción conjunta de problematizaciones cuando nos acompañamos de otras (personas y disciplinas).

La sesión continúa el debate abierto desde las páginas de RDTP con el tema emergente ‘Colaboraciones experimentales: una modalidad etnográfica’, editado por Tomás Sánchez Criado y Adolfo Estalella. Puede accederse al volumen de la revista aquí: http://rdtp.revistas.csic.es/index.php/rdtp/issue/view/42/showToc

RDTP – Revista de Antropología del CSIC: http://rdtp.revistas.csic.es
Intermediae. https://goo.gl/PkmNHN

Imagen: Young people playing in the sea, 1933. Fuente: Wikimedia Commons, imagen en dominio público. https://goo.gl/Q4zzqw

16 Jan

Etnografías de lo digital: remediación y recursividad del método antropológico

Seminario del Grupo de investigación en Antropología pública.
Universidad Autónoma de Madrid.
Viernes 20 de enero de 2017, 12.00-14.00.
Sala de Juntas del Modulo VII de la Facultad de Filosofía.

Internet y las tecnologías digitales se han convertido para la antropología en un locus legitimado para el estudio de la contemporaneidad. Los trabajos de inspiración etnográfica que durante la década de los noventa nos ofrecieron descripciones de comunidades exóticas han dado paso a etnografías que exploran temas antropológicos fundamentales desde la esfera pública a la libertad, pasando por la modernidad o el juego. Al mismo tiempo, el estudio de lo digital es planteado recurrentemente como un desafío para la etnografía, un encuentro agónico en el que antropólogos y antropólogas parecen obligados a repensar sus formas de presencia, relación y registro en su trabajo de campo.

Lo digital se nos presenta entonces con una doble faz: una forma de alteridad distintiva que nos habla de nuestra contemporaneidad pero que provoca una suerte de extrañeza frente a nuestras prácticas de campo. Lo digital pareciera obligar a alterar la etnografía. En este seminario exploro la relación entre esas dos formas de alteridad: la de los mundos digitales investigados y la del método que parece ser alterados en su encuentro con ellos.

El seminario estará organizado en tres partes, una primera en la que describo distintas formas de construir ese objeto de estudio antropológico desde la década de los noventa, una segunda donde abordo cuestiones prácticas para realizar etnografías de culturas vernáculas de lo digital y una tercera parte en la que planteo algunas preguntas que el estudio de estos dominios nos devuelve sobre nuestra propia práctica antropológica.

El seminario plantea un argumento de fondo sobre el encuentro entre la etnografía y lo digital: el estudio de estos dominios nos invita a un desplazamiento de la antropología hacia la recursividad metodológica. Un ejercicio por el cual nuestro método etnográfico toma inspiración para su reinvención de aquellos lugares donde se despliega. El campo ya no es únicamente el espacio para el descubrimiento conceptual sino el sitio para la renovación metodológica de la etnografía.

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17 Jul

Dispositivos de campo: re-imaginaciones para la etnografía

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¿Cómo sería el gesto curatorial que se ocupa de cuidar investigaciones al límite? Ese era uno de los puntos de partida del encuentro y taller que realizamos en Intermediae (Matadero Madrid) el 6 de julio (aquí el programa completo). Acuñamos esa imagen de las investigaciones al límite a partir de nuestras discusiones sobre las colaboraciones experimentales; una figura que trata de describir ciertas formas de hacer etnografía. Tenemos la intuición de que las colaboraciones experimentales son un modo etnográfico que pulsa algunas convenciones del método y que nos instala en un terreno de incertidumbre en nuestros modos de relacionalidad en el campo empírico y en nuestras prácticas epistémicas.

Asumamos entonces que nos encontramos con investigaciones que pulsan límites: de las disciplinas, de los métodos, de la academia, de la autoría…; investigaciones que en su ejercicio de frontera generan una considerable ansiedad e incertidumbre porque ‘desbordan’ los marcos canónicos y nos fuerzan a hacernos cargo de excesos: de relacionalidad, de apertura, de heterodoxia… Ante esa circunstancia, el punto de partida que queríamos explorar era sencillo: ¿cómo podemos generar las condiciones que permiten sostener esas investigaciones sin negar su exceso? La invocación de la figura curatorial nos servía para reconocer inspiraciones de las prácticas artísticas y explorar un diálogo que consideramos productivo entre antropología y arte. La utilización del neologismo pretende además explicitar el doble gesto que invoca la figura de la curadoría: el comisariado acompañado de cuidados.

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06 Jul

De la ética de la investigación a la investigación de la ética, compendio de textos

El martes 7 de julio organizamos un conversatorio en torno a la ética de la investigación en el Ier Congreso Internacional de Antropología AIBR, que se celebra en Madrid entre el 7-10 de julio de 2015. Hemos hecho un compendio con las contribuciones de los autores:

De la ética de la investigación a la investigación de la ética. Compendio de contribuciones (PDF), Congreso AIBR 2015. Moderadora: Virtudes Téllez (UCLM).

1. Geografías de los dilemas éticos en la antropología.

  • Margarita del Olmo (CSIC). Contexto del debate en España España. Tratando de abrir el debate, hace unos años.
  • Laura Calle Alzate (UNAL). Reflexiones en torno a una etnografía en contextos de violencia política y la implicación del género del investigador en estos contextos.

2. Mecanismos institucionales de la ética de la investigación

  • Sergio López, presidente de AIBR. Comités de revisión en EE UU. El tratamiento de las violaciones éticas en los proyectos de investigación.
  • Sabine Kradolfer, Sociedad Suiza de Etnología (SSE). Códigos y guías: una visión crítica.
  • Liliana Suárez Navaz (UAM), presidenta del IMA. Éticas de la investigación etnográfica en España: de la omisión histórica al activismo multidimensional en tiempos de vulnerabilidad.
  • Adolfo Estalella (UOC / CSIC), Problematorio de ética: ética desde el diseño dialógico.

 

01 Jul

Kit de investigaciones al límite

Imagen Klinika

Cómo sería cuidar las investigaciones frágiles. El lunes 6 de julio ensayamos en Intermediae un ejercicio de curadoría de investigaciones que se encuentran al límite; y pondremos en juego dos dispositivos del kit de las colaboraciones experimentales. Colaborabora montará un taller de cuidado de investigaciones, o literalmente una Klinika de proyectos de investigación, en sus palabras:

KLINIKA, que es es un servicio de acompañamiento en el diagnóstico y cuidado compartido, para el desarrollo saludable de proyectos de investigación colaborativa. Está especialmente indicado para proyectos experimentales, que al salirse de la ortodoxia, al transgredir los cánones, provocan en los sujetos investigadores, tensiones, ansiedades, vértigos y grandes dosis de vulnerabilidad e incertidumbre.

La metodología de KLINIKA juguetea con el método clínico y los pasos que se siguen para la elaboración del diagnóstico de un problema, en base al análisis de los síntomas y otras cuestiones significativas, para la proposición del tratamiento más adecuado.

El procedimiento propuesto incluye los siguientes pasos: > Escucha > cuestionamiento > contraste/intercambio > proposición. Las reglas básicas a seguir son:

> TODAS SOMOS PACIENTES Y ESPECIALISTAS A LA VEZ.
> LOS CUIDADOS COMPARTIDOS NECESITAN DE CO-RESPONSABILIDAD.
> LOS RECURSOS PROPIOS PUEDEN AYUDAR AL RESTO.

Cuadernillo Klinika. Servicio de acompañamiento en el diagnóstico y cuidado compartido de investigaciones (PDF).

 

CURA

El segundo kit del dispositivo será  la curadoría gráfica por relatogramas, a cargo de Carla Boserman. En sus propios términos:

El relatograma es un dispositivo metodológico formado por dibujos y palabras que permite acercarse a una idea desde muchos lugares, creando narraciones no lineales que interpelan a una mirada más periférica, más granulada. Es una suerte de relatoría gráfica, un dispositivo de escucha, afección y acción. Se propone una colaboración experimental con cada una de éstas investigaciones al límite, a modo de curadoría gráfica y en forma de relatogramas de las presentaciones, discusiones y preguntas que surjan durante la jornada. La intención es atender, escuchar, dibujar, relatar y diseccionar especialmente aquellos dispositivos de campo (que nos acompañen) o que podrían esbozarse en forma de colaboraciones experimentales.

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Curadoría gráfica por relatogramas. Inventario 01: Componer la escucha (PDF).

01 Jul

Programa – Investigaciones al límite. Una curadoría de colaboraciones experimentales

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Programa

 

10.00 – 10.45. Tomás Sánchez Criado (UOC) y Adolfo Estalella (CSIC), Etnografía a través de los dispositivos de campo.

10.45 – 11.25. Paco Inclán, Psicocartografía imposible.

11.25 – 12.05. Lara Francisca Portolés Argüelles (UOC), Colaboraciones en Arqueología preventiva desde un texto entre la (no)investigación y la (no)crítica de arte.

12.05 – 12.30. Descanso.

12.30 – 13.10. Matthias Lecoq (UAB), Relaciones de poder en la producción de la ciudad. El papel del habitante entre participación y prácticas de uso.

13.10 – 13.50. – Viviana Silva (UCM), Antropología de la memoria. Materiales para un archivo de la experiencia.

13.50 – 15.20. Comida.

15.20 – 16.00. Inés Plasencia Camps (UCM), Fotografía en Guinea Ecuatorial (1861-1936): construcción de ciudadanía y redes sociales a través de la imagen.

16.00 – 16.40. Jorge Martín (UCL), ¿Colaboran las cosas?

16.40 – 20.00. Klinika. Servicio de acompañamiento en el diagnóstico y cuidado compartido para el desarrollo saludable de proyectos de investigación colaborativa, por ColaBoraBora.

Narración gráfica por relatogramas, a cargo de Carla Boserman.

Con la colaboración de  Intermediae

Programa – Investigaciones al límite. Una curadoría de colaboraciones experimentales (PDF).


Sobre el taller

Los intercambios e inspiraciones cruzadas entre las ciencias sociales y el mundo del arte han sido habituales y fructíferos desde hace décadas. Mientras el arte ha incorporado formas y métodos de investigación desarrollados en las ciencias sociales sus prácticas creativas han inspirado intervenciones fértiles en los modos de representación, la ortodoxia metodológica y los estilos de pensamiento propios de las ciencias sociales. La intensificación de ese intercambio en tiempos recientes podríamos considerarla como una búsqueda por renovar y ampliar los repertorios epistémicos para la producción de conocimiento en ambos dominios.

Ese diálogo forma parte de una expansión generalizada del equipamiento epistémico de las ciencias sociales (métodos empíricos, formatos de representación, infraestructuras, etc.) que incluye la incorporación de nuevas infraestructuras (digitales), prácticas propias de otros dominios (performance, comisariado, diseño, etc.) y el desarrollo de una amplia gama de colaboraciones con distintos ámbitos de experticia (arte, arquitectura, activismo…). Tenemos la sospecha de que esas intervenciones son una respuesta a la constatación de que necesitamos nuevas formas de implicación política y producción de conocimiento que respondan a la complejidad de nuestras sociedades contemporáneas.

Lo que hemos llamado ‘colaboraciones experimentales’ en la etnografía constituye una propuesta que sigue esa senda de invención epistémica creativa. Las colaboraciones experimentales pretenden describir hibridaciones poco ortodoxas y experimentos inusuales desde los cuales se repiensan algunos aspectos de los modos de investigar de las ciencias sociales, específicamente de la etnografía. En este taller pretendemos abrir un diálogo entre el estilo y la sensibilidad epistémica propia de la etnografía (en sus diferentes versiones) y otras prácticas y modos de investigación del mundo del arte y la cultura. Nuestro objetivo es entender qué le ocurre a esas investigaciones etnográficas que se encuentran al límite y que atraviesan los ámbitos más diversos de producción científica, artística, política o cultural y que se mueven en ese tránsito hacia una colaboración de contornos experimentales.

31 May

Investigaciones al límite. Una curadoría de colaboraciones experimentales

En este taller pretendemos abrir un diálogo entre el estilo y la sensibilidad epistémica propia de la etnografía (en sus diferentes versiones) y otras prácticas y modos de investigación del mundo del arte y la cultura. Nuestro objetivo es entender qué le ocurre a esas investigaciones etnográficas que se encuentran al límite y que atraviesan los ámbitos más diversos de producción científica, artística, política o cultural y que se mueven en ese tránsito hacia una colaboración de contornos experimentales.

Convocatoria abierta a investigaciones: hasta el 15 de junio.

Jornadas de presentación y trabajo: lunes 6 de julio.

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13 Apr

Colaboraciones experimentales en el trabajo de campo etnográfico

Rivers Experiments

El martes 28 de abril Tomás Sánchez Criado y Adolfo Estalella estaremos pronunciando nuestro primer seminario sobre ‘colaboraciones experimentales’ en la Universitat Oberta de Catalunya dentro de la serie de seminarios periódicos del grupo de investigación Mediaccions. El seminario es abierto a la asistencia de quien quiera, será en la sede central de la UOC:

Seminario ‘Experimental collaborations in Ethnographic fieldwork’
Martes 28 de abril, 12.00-14.00.
Sala Tony Bates, Avda. Tibidabo 39-43, Barcelona.

El seminario plantea para la discusión la noción de ‘colaboraciones experimentales’ para referirse a una modalidad etnográfica del trabajo de campo que pretende reformular la tradicional observación participante. El seminario presenta el trabajo de campo que hemos realizado en los últimos años con distintos colectivos (activistas, diseñadores, arquitectos) de Madrid y Barcelona y después abre para la discusión la introducción que hemos elaborando para el libro que estamos editando con el título de Experimental collaborations. Ethnography through fieldwork devices’, será publicado por la editorial Berghahn en la EASA Book Series.

Si alguien desea asistir que nos escriba para confirmar (jestalellaf AT uoc.edu) y le enviaremos el borrador del texto que será discutido en el seminario.

Experimental collaborations. Ethnography through fieldwork devices seeks to describe empirically and to propose a reflection on a form of fieldwork whose epistemic practices for knowledge production are experimental and whose social engagement is collaborative, instead of participant observation as a social and epistemic situation of fieldwork involvement that maintains a certain detachment and distance.. Hence, grounding on a series of ethnographic projects in Africa, America and Europe we would like to show different forms of what we term ‘experimental collaboration.’ This compilation seeks to expand our ethnographic repertoire in light of situations that force us to engage in tentative research processes, destabilizing both the traditional role of researchers and the methodological conventions of ethnography. Although experimental collaboration implies a certain methodological uncertainty in the field and a suspension of the outcomes of ethnographic researches, we believe that it also opens productive instances for renewing the fieldwork devices for the production of anthropological knowledge. Experimental collaboration points out to a descriptive account of certain forms of ethnographic engagement and a research and pedagogic program that intends to intervene in current forms of ethnographic practice and learning.

* La imagen procede de uno de los trabajos de fisiología experimental que William Halse Rivers realizó en Cambridge entre 1902 y 1906 después de regresar de la expedición del Estrecho de Torres, un momento relevante en la construcción de la etnografía moderna.

05 May

Colaboraciones experimentales (o ‘mira quién baila’)

Un ciego saca a bailar a una sorda. Es la situación perfecta para un ejercicio de colaboración: una mantiene el ritmo, el otro guía el paso. La incorrección política no es mía sino de Ricardo Antón, la escenografía con la que representa la relación posible entre la academia y lo que hay más allá de ella (es una metáfora, mantengamos la calma). En las próximas semanas nos ocuparemos de este asunto en diferentes ocasiones, si estáis interesados al final del texto más detalles sobre las convocatorias (dos de ellas esta primera semana de mayo de 2014). La reflexión en torno a este asunto forma parte del trabajo que estoy haciendo hace tiempo con Tomás Sánchez Criado en torno a lo que hemos llamado colaboración experimental, un intento por reimaginar las formas de pensamiento de la academia, un esfuerzo por renovar las infraestructuras, lugares, métodos y compañeros/as con los que hacemos ciencia social.

Un proyecto de renovación que ha calado en los últimos años entre algunos académicos que persiguen revitalizar sus modos de hacer, conscientes de que la ciencia social ha agotado sus preguntas, sus métodos no son capaces de abarcar las realidades que nos desafían, sus propuestas de pensamiento resultan cada vez más irrelevantes y los lugares donde este se elabora parecen eriales. Madrid es indicador de este estado de cosas. Buena parte de los lugares donde se produce el pensamiento social más fértil están localizados fuera de la academia. Sitios donde se regenera la política, se reinventa lo urbano, se experimenta con lo digital o se expanden las formas de la cultura… Por muy precarios y limitados que sean sus medios, la potencia de esos espacios de pensamiento deja a menudo en evidencia a la academia establecida y comatosa; muy especialmente a esa parte amplia de la academia que es incapaz siquiera de tantearse el cuerpo para darse cuenta que ya no respira.

Pero también es sintomático de ese estado de cosas que muy a menudo, por muy extra-académicas que sean esas propuestas, están informadas y hunden sus raíces en los estilos y formas de pensamiento académico. Se evidencia en sus formatos de producción de conocimiento y los modos de circulación de este, en la elección de sus formas de representación, en los géneros de escritura, estilos argumentales, tradiciones teóricas y métodos que ponen en juego. Si lo primero nos muestra el agotamiento de la academia y la infertilidad de su pensamiento, lo segundo nos señala la posibilidad de renovarla. O más bien nos conmina a renovarla; a quienes estamos dentro por imperativo ético, a quienes están fuera por interés político.

El largo diálogo que en los últimos años hemos mantenido en Madrid (con Alberto Corsín Jiménez) con Basurama y Zuloark y mucha otra gente (Medialab-Prado, Intermediae, La Mesa…) evidencia la posibilidad inesperada de generar ambientes epistémicos radicalmente novedosos para los científicos sociales más allá de los muros de la institución académica. Y por ambientes epistémicos me refiero a lugares de mimo (como dice Tomás), lugares amueblados con infraestructuras hospitalarias, que mientras tratan con detalle la documentación y el archivo de lo que acontecen cuidan a quienes lo van a leer, lugares donde el mimo del cuerpo es la condición para la potencia del pensamiento. Lugares donde amueblamos el interior de una episteme que nos permite pensar de nuevo. Podríamos decir que nuestro trabajo en esos lugares ha adoptado la forma de una etnografía colaborativa de contornos difusos, que parece proyectarse ad infinitum y que desde luego ha difuminado la escenografía convencional con la que el método nos asigna papeles a unos y otros. Lo que comenzó como una etnografía de prototipos se torna en una etnografía/prototipo urbano.

La etnografía antropológica, por muy conciliadora que sea, asigna unos roles muy claros: unos son los que viven (aquellos antes llamados informantes), otros son los que escriben (estos llamados/as antropólogos/as). Unos marcan el paso, otros siguen el ritmo (que cada uno lo interpreta a su manera). Y esa descripción puede generalizarse a los métodos de investigación de las ciencias sociales, que proponen y trazan una escenografía en nuestros encuentros destinados a la producción de datos empíricos (eso dirán unos, otras preferirán hablar de la producción de conocimiento). John Law y Evelyn Ruppert (2013) lo han dicho hace poco de una manera más elaborada al pensar en los métodos de investigación como dispositivos (devices) que ensamblan y disponen el mundo en patrones sociales y materiales específicos. Pero si la antropología nos dice que bailemos un vals resulta que en nuestro trabajo de campo hemos acabado perreando.

¿Qué ocurre entonces cuando la escenografía del método salta por los aires? No queda más remedio que reinventarnos el ritmo y rediseñar el paso de baile en tiempo real. Eso es lo que George Marcus (2013) ha llamado colaboración (a la cual sugiere darle un toque experimental). El antropólogo estadounidense nos ha mostrado cómo el dispositivo de la etnografía entra en crisis cuando los antropólogos se internan en lugares donde nuestras contrapartes no encajan en el papel coreográfico que el investigador les asignaría naturalmente (ese de informantes). Dicho de otra manera, hay lugares que se muestran especialmente correosos a las aspiraciones escenográficas de los antropólogos/as: lo que comienza como vals termina como perreo. En esas circunstancias Marcus plantea que no queda más remedio que optar por la colaboración como modo etnográfico porque nuestras contrapartes se parecen mucho tanto a nosotros en sus formas de producción de conocimiento. O dicho de otra manera, si la etnografía dice que el etnógrafo manda en el baile, la colaboración es una situación en la cual no sabemos si hemos de marcar el paso o hemos de seguirlo.

Pero en lugar de sancionar la colaboración como el modo óptimo y asumir que sabemos lo que es queremos convertirla en una incógnita, hacer de ella un objeto de investigación, o más precisamente de experimentación. ¿Qué tipo de escenografía es la que nos propone la colaboración (etnográfica)? ¿Cómo podemos experimentar con ella? Una precisión antes de seguir. La etnografía (o en el argumento presente, la escenografía antropológica) no es ajena a lecturas experimentales. George Marcus y Michael J. Fischer (1986) la describieron como un ejercicio experimental de crítica cultural en la década de los ochenta y en términos experimentales se refirieron a los ensayos realizados con sus géneros narrativos. La etnografía moderna fue diseñada tomando inspiración del trabajo de campo de la botánica (Kuclik 1997), un siglo después los intentos por renovarla señalan nuevamente a las ciencias naturales, pero en este caso a través de las figuras de la experimentación y el laboratorio. La problematización reciente que algunos autores plantean entre las ciencias de campo y las experimentales hace más plausible el desplazamiento que permite pensar la etnografía en términos experimentales (Candea 2013); el argumento es que los límites claros entre observación/experimentación y campo/laboratorio han comenzado a diluirse en algunas ciencias como la ecología donde la observación en el campo comienza a asemejarse a la experimentación controlada en el laboratorio (Kohler 2002).

Tal planteamiento es un indicador de lo que la historia de la ciencia y los STS (Science and Technology Studies) nos han mostrado de manera más general, la experimentación es mucho más diversa, tanto como los lugares en los que esta toma residencia (Klein 2003; Knorr Cetina 1999). Y desde luego, nos muestra que la experimentación no puede ser reducida a los proceso de inducción/deducción, tiene muchos más pasos de baile en su recámara. Nos lo ha mostrado de forma sugerente y hermosa el historiador de la ciencia Hans-Jörg Rheinberger (1997) en un estudio histórico sobre el desarrollo de las tecnologías para la síntesis de proteínas. Rheinberger desmonta a través de su trabajo la visión de los experimentos como arreglos materiales que siguen principios teóricos y sólo sirven para la obtención de respuestas, por el contrario los sistemas experimentales son diseños que generan nuevas preguntas, cuestiones que los experimentadores ni siquiera eran capaces de plantearse con anterioridad, la experimentación es una máquina para producir preguntas nuevas.

Hablar de colaboraciones experimental significa dos cosas. Es una manera de problematizar la noción sociologizada de la colaboración y, al mismo tiempo, un intento por explorar la potencia de formas experimentales que se articulan a través de la producción colaborativa de nuevas preguntas. Pero, ¿cómo articulamos esa colaboración experimental?, pues ahí van tres avenidas en las que adentrarnos para esa exploración: las infraestructuras, lugares y pedagogías de lo que podría ser una colaboración experimental.

Infraestructuras de la colaboración. De la relevancia de la infraestructura para la vida de la colaboración ha dado cuenta Chris Kelty (2008) en su trabajo antropológico sobre el software libre. Si hay algo que caracteriza a esta tecnología/comunidad es su esfuerzo infraestructural, el trabajo por dotarse de la misma infraestructura que permite su pervivencia y que lo hace constituirse como un público recursivo. Sobre la infraestructura en los experimentos se extiende también Rheinberger aunque con otro vocabulario. Nos dice que los sistemas experimentales son la unidad mínima de los experimentos y están compuestos por los sistemas técnicos y los objetos epistémicos. Lo primero es una infraestructura material, práctica y conceptual estable; el objeto epistémico, en cambio, es un espacio de fronteras indefinidas que se encuentra contenido por la infraestructura técnica y que nos lanza preguntas nuevas. Si el sistema técnico es la banda de música el objeto epistémico es la melodía que tenemos que bailar, ¿qué tipo de infraestructuras son esas que requiere una colaboración experimental?

Lugares de la colaboración. Pero si la colaboración (y la experimentación) requieren de infraestructuras/arquitecturas específicas, necesitan también de lugares muy particulares, de una organización espacial precisa, minuciosa y cuidadosa. Peter Galison nos l ha mostrado al narrar cómo las arquitecturas de la ciencia han evolucionado desde el siglo XVII. El laboratorio se ha convertido en el espacio paradigmático de la experimentación, pero no es el único, como he señalado anteriormente. Esos lugares que en los últimos años han proliferado en Madrid: El Campo de Cebada, Esta es una plaza, Medialab, Intermediae… (menciono aquellos que más conozco, pero no son los únicos) son lugares donde la colaboración se cocina a fuego lento en un gesto experimental: espacios que dejan espacio para la colaboración, una pista de baile para la improvisación. ¿Qué espacios requiere la colaboración experimental?

Ambientes pedagógicos. Y finalmente el mayor de los desafíos. ¿Cómo podemos aprender/enseñar a experimentar con la colaboración? Porque esa, la pedagogía de la colaboración experimental, es la única manera de darle un billete para que pueda viajar más allá de los lugares donde se alumbra. Los dos temas anteriores señalan quizás elementos claves de esa pedagogía: los lugares y las infraestructuras/arquitecturas. Pero desde luego no los únicos aspectos que demanda el aprendizaje de la colaboración. De hecho bien pudiéramos pensar que la colaboración experimental es un ejercicio de pedagogía recursiva, una instancia en la que uno aprende lo que es la colaboración mientas experimenta con ella, más experimenta, más aprende. ¿Cómo hacemos que viaje ese conocimiento aprendido sobre la colaboración experimental?

Algunos de estos temas y otros más abordaremos en las semanas siguientes, en una gira internacional sobre la ‘experimental collaboration’. El programa es el siguiente.

6 de mayo, 18:30-20:00 (vía hangout).
‘No me chilles que no te veo’, primera sesión de #meetcommons prepara del taller del mismo nombre.

7 de mayo, 16.00-17.00 (Medialab-Prado, Madrid)
Antropocefa – Kit para la fabricación de colaboraciones etnográficas experimentales. Taller dentro del II Encuentro de Sociología Ordinaria.

19 de mayo, 18:30-20:00 (vía hangout).
‘No me chilles que no te veo’segunda sesión de #meetcommons prepara del taller del mismo nombre.

4-6 de junio, (Salamanca).
Taller ‘No me chilles que no te veo, dentro del IV Encuentro de la Red de Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología (Red esCTS).

11 de junio, 19.00-21.00 (Museo Reina Sofía, MNCARS).
Seminario ‘Investigación en mo(b)imiento’, dentro del proyecto ‘Ciudad Escuela’.

1 agosto (Tallinn, Estonia).
Simposio ‘Ethnography as collaboration/experiment.

Referencias

Kelty, Christopher. 2008. Two Bits. The Cultural Significance of Free Software. Durham: Duke University Press.

Kohler, Robert E. 2002. Landscapes & Labscapes: Exploring the Lab-Field Border in Biology. Chicago: University of Chicago Press.

Klein, Ursula. 2003. “Styles of experimentation.” Pp. 159-185 in Observation and experiment in the natural and social sciences, edited by M. C. Galavotti. Dordrecht: Kluwer.

Knorr-Cetina, K. 1999. Epistemic Cultures: How the Sciences Make Knowledge. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Kuklick, Henric. 1997. “After Ishmael: The fieldwork tradition and its future’, Anthropological.” in Locations: Boundaries and Grounds of a Field Science, edited by A. Gupta and J. Ferguson. Berkeley: University of California Press.

Law, John and Evelyn Ruppert. 2013. “The Social Life of Methods: Devices.” Journal of Cultural Economy 6:229-240.

Marcus, George and Michael M. J. Fischer. 1986. Anthropology as Cultural Critique. An Experimental Moment in the Human Sciences. Chicago: University of Chicago Press.

Marcus, George. 2013. “Experimental forms for the expression of norms in the ethnography of the contemporary.” Hau. Journal of ethnographic theory 3:197–217.

Rheinberger, Hans-Jörg. 1997. Toward a History of Epistemic Things: Synthesizing Proteins in the Test Tube: Stanford University Press.